martes, 7 de enero de 2014

Mi año es un name-dropping


Tracción a sangre
Un año en el que comencé escribiendo un libro y publicando otro, y seguiremos construyendo uno enorme, y otro petardista. Tracción a sangre ha sido un libro que nació como libro gracias a los IVAN ROSADO. Me sentí escritora, sí es que de algo sirve así sentirse, con el trabajo fraterno de Maxi y Ana. En el libro me animé a incluir una nota final en la que auguraba que un poco de la lozanía de ellos me llegue, y parece que algo ha pasado para que así sea.

Bailar para conquistar palabras
Un año en que leí tres veces mis rayas en público
-Triple X marzo, con unas fotos hermosas de Fede Leidi.
-Ciclotimia con invitación de Gervasio y Daiana
-Triple X de vuelta en diciembre.
Un año en que Vir Negri podría ser nuestra Tina Turner. Así como Tina le enseñó a bailar a Mick Jagger, Negri nos enseñó a entrenar para escucharnos.
Un año en que he oído a Ricci decir que se puede abandonar un rato la imagen para salir a conquistar palabras….que eso es lo que hace Negri, y me animo a redoblar diciendo que eso es lo que hacemos varios, muchos. Usurpar palabras, asaltar los diccionarios, e inventar nuevas líneas.

Problemas
Un año en el que tuve 3 problemas con otros y por suerte la solución parsimoniosa fue renovadora y generosa para con mi ser y mis proyectos.
Un año en que la gente antigua y vieja, con mañanas, comenzó a tomar distancia sin tener que irme y sin que se vayan.

Celebridades
Fui a leer poemas a la Radio Universidad en Las Juanas en el Arco, y nos escucharon hasta en  las aguas del Nilo. Y también dije algunas cosas en el micro Me gusta (mucho) del programa De Ushuaia a la Quiaca, sobre Piano Bar de Charly. Un año, también puede ser un disco. El poder de la voz deslimitada en el éter.


Un año en que he pasado algunos días persiguiendo a Caravaggio por las calles de Roma, y tratando de encontrar pinturas mellizas de este autor. Salen Caravaggios por debajo de los zócalos, emergen en vía del Corso, en la Plaza del Pueblo, en todos lados. Ritmo circadiano de Caravaggios.
Un año en que despaché una carta al Papa y encadené una bici a una columna del Vaticano. Parece que encadenar bicicletas, en cualquiera de las 284 columnas de 16 metros de alto cada una, es subversivo. Con qué poco se puede ajar un imperio.
Un año en que El excursionista del planeta , escritos de viaje de Lucio V. Mansilla, con selección y prólogo de Sandra Contreras ha sido el libro de cabecera. El número puesto en la mesa de noche y en el bolso, todos los niños deberían leer a Mansilla.


Lista de invitados
Un año en el que Agustín González me ha dicho que le gusta Tangará, y me ha recomendado cómo lo escribiría él.
Un año en que el amor de Ale Benz, llega todo el tiempo.
Un año en que le debo agradecer a Claudia Del Río la independencia ganada, inclaudicable.
Un año en el que pude conversar con Julita Enríquez sin verla demasiado joven.
Un año en que Franco me ha dicho que mis poemas son sinfónicos.
Un año en el que con Damián Ríos nos escribimos mucho y luego poco, y ahora mucho.
Un año en que hubiéramos querido que el tiempo sea laxo en la esquina de Oroño y Jujuy ante un porrón ejecutivo con Mariano Blatt y Ana Wandzik, en que vimos gente bailar en el cantero del medio del boulevard, y acuñamos algo así como que estamos en streeming perpetuo. Y algo así pasa de verdad, yo, al menos, encuentro que el modo de desacelerar este estado es contarlo, que decante, sentarme a escribir todos los estados, pero 3 meses más tarde de que hayan sucedido, de que me hayan impresionado.
Qué alegría tener cerca seres como Ricci, Miranda, Montini, Wandzik, Masuelli.
Un año en que escuché a Rosendo decir que no le gusta Alan Pauls, que le gusta Allan Poe, que sus cuentos de terror están buenísimos.
Un año en que Juanita surfeó la ola, olones!


Mercado+colección+Adralis


Un año en que escondo una colección hermosa. Todos los tratos son válidos a la hora de inventar y programar una colección: el canje, la compra, la re venta, la herencia, etc.. Ahora ya la estoy curando, estoy diseñando núcleos organizativos para tener, al menos, ciertos límites que regulen mi voracidad. Son 6 rincones: los retratos, los bodegones, los paisajes, los bodegones florales, las ilustraciones, los abstractos.
Un año que termina mientras le escribo una carta manuscrita a Juan Germán Guardati en la que trato de decirle cómo avanzar con su bella colección de arte contemporáneo. Cuatro nombres que trataré de dar con la menor urgencia posible. Su propuesta consiste en pedirle a cada artista, a quién le compra una pieza, que le recomiende cómo seguir: un programa de adquisición digno de retícula escénica.
Un año en que descubrí que son mejores, y más eficientes a la hora de promover y acompañar mi trabajo, los editores que los curadores y galeristas. Este año amé a mis editores: Ricci, Blatt&Ríos e Ivan Rosado, y perdí 2 galeristas: Praxis y Del Infinito. Hay que leer y re editar el MIDA de Montini. Justamente este año Cristián Molina nos invitó a Gervasio Monchietti , a Maxi Masuelli y a mí a conversar en la Escuela de Letras sobre mercado de arte y mercado editorial. A propósito del mercado y las galerías comparto aquí en texto hermoso de Juan Andralis (vale la foto, ya que el relato es hermoso, pero la página del libro es una obra en sí misma) reproducido en el libro Andralis, editado por Rubén Fontana y a Zalma Jalluf.


Modos de hacer
Un año en que ANUARIO vuelve a incorporar a un celtíbero luego de dos años, y tendremos nuevo formato, y un excelente nivel de contenidos; que estamos disfrutando, como nunca, al momento de cierre. Nos estamos despidiendo (siempre nos estamos despidiendo) ya que el bebé hermoso y tierno de a poco se ha vuelto tan demandante como un hijo yonqui. Un año en el que, si teníamos ciertas afinidades amorosas con proyectos colegas, hemos bajado la guardia. Nos hemos mezclado y juntado como nunca.
Un año en el que mientras estudiábamos Crawl de Viel Termperley, me inscribí en natación y aprendí que nadar es el modo en el que se pueden escribir poemas refinados y feroces. Flotar es un poco saber morirse vivo.
Un año en el que a partir de su mitad comenzamos a inventar el próximo año. Un año en el que nos ha gustado más nuestro rancho.
Un programa editorial anual puede ser una lista de nombres propios, de seres que queramos mucho. Un año en el que gracias a publicar Inédito (de Diego Giordano) y Expansiones (de Irina Garbatsky) abrimos dos compuertas a mundos desconocidos y generosos, de los que aprendimos a mirar los fenómenos con lentes nuevos. Con Ricci somos grandes ahora en Yo soy Gilda editora. Lo mismo nos pasó con Casi Boyitas (de Gilda Di Crosta y Daniel García) afluencia prístina bella.
Un año en el que triunfó el ganismo. Un año en el que he dejado de tener deudas.



Ganismo
Un año que se ha peraltado al paisaje, con fibrón iridiscente, y con cinco mares flotados. Franco me ha hecho saltar de mar, a mar, a mar, a mar.
Un año en el que el paisaje ha sido todo el tiempo hermoso y todo el tiempo distinto.
Un año en el que preferimos escribirlo todo para que resulte más inolvidable todavía, y podamos volver a leerlo.
Todos los años volver al bosque, cada vez más sola, y purificarme en la rompiente. Todo el año nadar en el río, dormir allí la mayor cantidad de veces posible.


Encuestas y balances
-1 poeta 10 preguntas, de Pablo Moreno acá: https://sites.google.com/site/10preguntaspara1poeta/lila-siegrist

-Otra acá para el blog horas robadas a la noche http://bloghorasrobadas.blogspot.com.ar/p/inicio.html

y 2 balances:
invitación de Pablo Makovsky para el Diario Cruz del sur: http://www.diariocruzdelsur.com.ar/noticia/noticia/id/15140

y de Osvaldo Aguirre para Suplemento Señales del Diario la Capital: 
http://www.lacapital.com.ar/ed_senales/2013/12/edicion_257/contenidos/noticia_5020.html


El deseo de una millonaria

Recibo un mail de parte de Mónica Parisier en cuyo asunto dice: HAPPY HOLIDAYS.  Lo primero que pienso es: ¿cómo carajo sabe que me estoy yendo de vacaciones? Abro el mail y tiene pegada una tarjeta de navidad, tipo flyer, que dice HAPPY HOLIDAYS … y un 2014 mágico en que todos los sueños se hagan realidad. Le contesto que muchas gracias por sus deseos, que retribuyo, y aprovecho para consultarle cómo es que se ha enterado que me estoy por tomar vacaciones.  Aún no he recibido respuesta. Más tarde hago mis averiguaciones:
a.mi hermana políglota me dice que no sea bruta, que HAPPY HOLIDAYS en esta época del año es el modo inglés de decir felices fiestas.
Aprendo entonces.
b. (gugleo su nombre: Monica Parisier) puedo concluir que esta mujer es como una especie de señor Burns y Linda Carter del arte argentino. Qué parece estoy en su base de datos por haber colaborado, sin saber, con su causa generosa donando alguna foto, galería mediante, para su fundación benéfica. ¿Y a mí quién me ayuda? Pienso.

Lo poco para escribir


Un año en que escribimos porque en realidad nos gusta leer.
Un año en que conocí el barrio y la casa que han compartido, a destiempo, D.H. Lawrence y T. Capote. Entonces allí he vuelto a confirmar aquello del poco espacio que se necesita para escribir.
Un año en que me dí cuenta que me hace mejor escribir y contar las obras que haría, en lugar de hacerlas.
Un año en que visité una retrospectiva de Duchamp (enorme: las  80 piezas de un carrerón bisagra mundial) que cabía en escasas tres salas. Lo poco agrada lo mucho enfada.


Espacio universitario


El Dr. Arq. Aníbal Moliné y la dulzura de la Arq. Ana Lina Klotzman me reciben en su cátedra de la Facultad de Arquitectura de la UNR, para meter baza a sus alumnos sobre arte contemporáneo y nuevas prácticas artísticas en la ciudad. Soberbia experiencia la de saltarse el cerco de la visualidad ascética, para ir a conversar con especialistas en espacio y modos de habitar. Otro poema sobre esto:

Del dibujo a la ternura
Secuestrar paisajes,
y aplanar la realidad en dibujos
atrapar manchas de color en papel.
Dibujamos juntos, nuestros trazos se chocan.
Yo miro en el plano,
como los egipcios,
con línea plena
él asegura el espacio, y le pone perspectiva a mis asuntos.
¡Qué bellezón lo que hacemos!
La experiencia espacial del ser lo es todo.
El espacio no como un sitio a conquistar
sino cobijo, contención.
El espacio como un exabrupto de ternura.
Y la ternura como un ejercicio de equilibrio.

Los profesores y arquitectos Verónica Peralta, Juan Germán Guardati y Yanina Ciccero nos invitan a FLOR y a mí a reflexionar sobre el dibujo, arriba de un escenario académico en la UAI. Leí un texto que titulé: Autobiografía de una raya. Lindo. Cierro con el mismo poema del espacio y la ternura.

Las chicas de la Magdalena de Hoy (Eliana Bianchi, Ernestina Fabbri, Franca Di Iorio) nos reciben a Ricci y a mí en la Escuela de Arte, conversamos durante hora larga, y nos hemos sentido a gusto de verdad. La propuesta consistió en poder contar modos de ser artista, o modos de producir arte.  Trajes cosidos sobre el lomo de seres con voluntades artísticas para que puedan definirse roles según cada necesidad, incumbencia y proyecto. El futuro de las escuelas en manos de docentes y alumnos rediseñando proyectos y ajustando objetivos felices. El futuro se inventó un día, y siempre está llegando.
  
Futuro


Mi abuela, en una chemisse acroma y florida en diseño Aubrey Beardsley, puede ser el futuro y la comodidad. Mi futuro. Pero seguro que el futuro es la foto de una joven lectora, en PAISAJE, rodeada de réplicas originales de Grela y Schiaffino con escalera moderna de ibirapitá. Una escena con luz fría y anestesiada, como para que la perfección circundante se reduzca y sea simple y terrena. De no ser por la incorrección lumínica no estaríamos viendo una foto, estaríamos ante un admirable pictograma sumerio de amor. Pero sí, esa foto puede ser el futuro fluorescente y, para todos, una alegría.

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